Las claves del empowerment

Una buena empresa no sólo se caracteriza por el liderazgo de sus directivos sino por el empoderamiento de sus empleados. Colaboradores por encima de todo, el empowerment dota al equipo de trabajo de las herramientas y recursos necesarios para que se tomen decisiones aún sin supervisión.

Como estrategia, el empowerment debe ser implementado en el largo plazo pues requiere recursos y tiempo considerable para conseguirlo. Además, necesita de una inversión financiera que los líderes de una empresa deberían considerar.

Recuerda antes de todo, que una buena inversión requiere de planeación, y que en un buen plan de negocios puedes incluir esta estrategia.

¿Por qué es tan importante?

El empoderamiento de los trabajadores de primera línea es crucial para las empresas que quieren conseguir una idea más clara de los procesos de su propio negocio. Como son estos colaboradores los que están más cerca de los procesos y saben realmente cómo funcionan, su empoderamiento es esencial.

Por si fuera poco, la actualidad exige más en temas de transparencia y rendición de cuentas, y esto se extiende tanto a los sectores públicos como privados. Con eso, las tres herramientas básicas del empowerment serían compartir información con todos, crear autonomía desde los límites, y reemplazar viejas jerarquías con nuevos equipos autogestionados.

Cuando empoderas a tus colaboradores los autorizas para pensar, comportarse de la forma adecuada, actuar y tomar decisiones sobre su trabajo de forma independiente, autónoma y autodirigida.

Ese empowerment dota a los empleados de sentirse dueños del control de su propio destino, de su entorno de trabajo, y de saber que tiene permiso para tomar decisiones en las áreas de trabajo que están bajo su supervisión. Esto lo hace más responsable de sus labores.

El empowerment trae consigo beneficios tan importantes como una mayor satisfacción y motivación laboral, un aumento en la innovación y la creatividad, supervisión mínima y más. Aunque también, puede acarrear riesgos por la información que se comparte si se quiere que los colaboradores tomen decisiones sobre su especialidad.

Si tú tienes una empresa seguramente te habrás preguntado qué es más importante, si tu empoderamiento o el de tus colaboradores. La realidad es que ambas cosas son fundamentales si se requiere que un negocio o una empresa siga creciendo.

A nadie le gusta un director que con métodos dictatoriales imponga su visión de la empresa, pero tampoco nos gusta cuando existen empleados que aún conociendo de su área, optan por reservarse las opiniones al respecto cuando deberían hacer exactamente lo contrario.

Como empezar a empoderar a nuestros colaboradores

Para poder empoderar a nuestros colaboradores tenemos que pensar en esta estrategia no como una concesión para los empleados: no se trata de lo que personal A hace por pesonal B y viceversa, sino de algo más complejo.

Cuando se plantea al empowerment de esta forma lo más común es que un colaborador espere las instrucciones de otro para poder ejercer su poder, pero no se trata de eso sino de ver más allá de la idea llana y simple de “poder”.

En cambio, el empowerment tiene que pensarse como un equipo de empleados capacitados que pueden actuar sin esperar el “permiso” de un superior. El empoderamiento se piensa como el proceso en el cual una persona puede actuar y controlar su trabajo con la toma de decisiones de forma autónoma.

El empowerment viene del colaborador y no de su jefe. Es un tema de iniciativa.

Ahora bien, la organización tiene una responsabilidad que va enfocada a la creación de un ambiente de trabajo propicio para fomentar la capacidad y el deseo de los colaboradores de actuar de forma adecuada y autorizada.

Cuando se piensa en empowerment, los directivos tienen que saber que se trata de la eliminación de barreras que limitan la capacidad de los colaboradores de actuar de forma independiente.

Es pues, una filosofía que trae beneficios para la organización que la implementa. Empleados empoderados operan dentro de un marco estratégico de organización que incluye la misión, visión y valores de la empresa, al mismo tiempo que incrementan la productividad y efectividad en el espacio de trabajo.

Cuando la autodirección es la norma, los colaboradores se vuelven más independientes y eficientes pues no están esperando la decisión, dirección y permiso de sus superiores. Por lo contrario, se vuelven responsables de cada uno de sus esfuerzos.

Algo que hay que destacar es que la gente tiene que empoderarse a sí misma. Los jefes deben alentar y apoyar el entorno para que los empleados tengan las herramientas y conocimientos suficientes para tomar decisiones propias y actuar en consecuencia.

El líder de la empresa, un buen líder, no apunta con el dedo y le dice a alguien “decide tú”, el proceso es mucho más largo.

Construye el empoderamiento

El empoderamiento inicia cuando le das la oportunidad a tu personal de que acceda a los recursos que necesita para ser más productivo y eficiente.

Por ejemplo, piensa en el equipo de ventas o de marketing de tu empresa. Si bien antes se creía que las páginas de redes sociales debían tener acceso restringido, en la actualidad es fundamental que todos los colaboradores cuenten con permiso para entrar a estas redes.

Si tus empleados revisan correos electrónicos del trabajo, en casa, ¿por qué no ver sus redes sociales en horas de oficina? De esta forma tus colaboradores obtienen la oportunidad de interactuar con clientes potenciales, por ejemplo.

Y bueno, cada vez más es evidente que las estructuras de información que antes estaban tan restringidas ahora puedan abrirse para que más colaboradores, sin importar su jerarquía, puedan acceder al dato preciso sin tener que retrasar su producción en la elaboración de un reporte, por ejemplo.

Establece reglas del juego

Obviamente empoderar no significa que vas a dejar a tus colaboradores hacer lo que quieran, cuando quieran y sin importar el riesgo sobre la compañía. La idea es que cuando implementemos la estrategia todos estén en sintonía para hacerlo.

Por eso, has de fijar unos objetivos que todos tus colaboradores deben conocer con el propósito de que tengan un marco de referencia y actuación. Y la aplicación de estos objetivos va desde los más altos niveles hasta los más bajos.

Por ejemplo, si en una compra en tienda uno de tus colaboradores objeta un reembolso el cliente puede desencadenar una serie de comentarios negativos en la red. ¿Regañas al colaborador por haberse negado a dar el reembolso o lo empoderas al compartirle información valiosa sobre las formas en las que sí puede hacer un reembolso?

Crea equipos flexibles

El compromiso con un espacio de trabajo, con sus metas y objetivos, requiere de mucha colaboración. Al fomentar este tipo de cultura, la del trabajo en equipo, la organización empieza a conectar mejor a sus distintas áreas de trabajo.

Los empleados pueden formar equipos para proyectos específicos y elegir cómo su trabajo puede darle mejores resultados a un negocio. Cuando formen un equipo pueden poner en conjunto lo mejor de sus habilidades para cumplir con sus objetivos.

Además, se puede dar una mejor colaboración mediante la implementación de distintas herramientas en las áreas de trabajo como con el uso de salas de conferencias, recursos sociales o redes de chat interno.

Consulta frecuentemente a tu equipo

El hecho de tener empleados empoderados es igual a que ese equipo se siente orgulloso tanto de su espacio de trabajo, como de la marca que representa. A menudo, ese orgullo proporciona un mejor ambiente de trabajo, disminuye la rotación de personal y nos da mayor productividad y eficiencia.

Empoderar a nuestros colaboradores es el equivalente a mantener una conversación frecuente y cotidiana con ellos. Puedes reunirte con ellos para evaluar los proyectos en los que están participando o bien, consultarlos sobre las estrategias que tú tienes para el negocio.

Las opiniones de todas las personas son muy valiosas y cuando se trata del trabajo, empoderar es darle lugar a los sentimientos de las personas.

Como consejos complementarios para implementar el empoderamiento al interior de tu empresa son:

1. Darle poder a aquellos colaboradores que han demostrado que tienen la capacidad de manejar sus responsabilidades.

2. Crear un ambiente favorable en el que se aliente a los colaboradores a desarrollar sus habilidades.

3. No cuestionar las decisiones e ideas de los demás, sólo si resulta absolutamente necesario.

4. Ofrece a tus empleados discreción y autonomía sobre sus tareas.

Ahora bien, ten presente que toda inversión que realices en beneficio de tu equipo de trabajo va a requerir de una gran cantidad de dinero. Ya sea porque necesites ampliar o remodelar el espacio de trabajo o simplemente porque estas apunto de costear nuevas herramientas de comunicación, para que las cosas cambien necesitas de dinero.

Sírvete de solicitar un crédito para conseguir la liquidez que tu empresa necesita en momentos en los que tiene que cambiar por completo su cultura organizacional. Lograr esta tarea no es imposible y puede llevarte muy lejos.

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