En 2025, México alcanzó un nivel histórico de Inversión Extranjera Directa (IED), consolidando un momento clave para su inserción en las cadenas globales de valor. De acuerdo con cifras oficiales de la Secretaría de Economía, el país captó 40,906 millones de dólares en IED entre enero y septiembre de 2025, lo que representa un incremento aproximado de 15 % respecto al mismo periodo de 2024 y el nivel más alto registrado en la serie histórica disponible.
La dependencia destacó que estos resultados reflejan un “crecimiento sostenido y una mayor confianza de los inversionistas globales en la economía mexicana”. Para el empresariado nacional, la relevancia va más allá del dato macroeconómico: la IED significa capital productivo, transferencia tecnológica, integración a mercados internacionales y oportunidades de alianzas estratégicas.
Factores detrás del récord
El dinamismo observado en 2025 responde a varios factores. Por un lado, la posición geográfica de México y su integración comercial bajo acuerdos como el T-MEC continúan siendo un atractivo determinante para empresas que buscan cercanía con el mercado norteamericano.
A ello se suma el fenómeno del nearshoring —la relocalización de operaciones productivas desde Asia hacia países más próximos a Estados Unidos— que ha intensificado el interés en sectores como manufactura avanzada, electrónica, logística y servicios tecnológicos.
Del total acumulado al tercer trimestre de 2025, 68 % correspondió a reinversión de utilidades, mientras que 16 % fueron nuevas inversiones y otro 16% de las cuentas entre compañías.
Destaca que los nuevos proyectos de inversión aumentaron más de tres veces respecto al mismo periodo de 2024, lo que evidencia la llegada de capital fresco que decide instalar o expandir operaciones en el país.
Por su parte, las cuentas entre compañías —transacciones derivadas de deudas entre empresas mexicanas con capital extranjero y sus filiales— crecieron 125 % respecto al año anterior, alcanzando su nivel más alto desde 2018, lo que sugiere procesos de capitalización y reorganización corporativa.
Sectores que concentran el capital foráneo
De acuerdo con la Secretaría de Economía, Estados Unidos sigue siendo el principal país de origen de la IED, al concentrar el 39.5 % de los flujos totales de inversión, confirmando su importancia estratégica como principal socio inversionista de México.
Le siguieron España, Japón, Países Bajos y Canadá, los cuales se posicionaron también como los principales inversionistas en nuestro país. Estos 5 países concentraron el 72.6 % de la IED total recibida en México durante los tres primeros trimestres de 2025.
Al desglosar por sector económico, estos son los que están captando mayor atención:
Manufactura: sigue siendo el principal receptor de IED, con participación dominante, impulsada por su papel estratégico en las cadenas globales de valor, particularmente en industrias como automotriz, electrónica y maquinaria. La cercanía con Estados Unidos y la capacidad instalada del país siguen siendo factores decisivos. Este sector tuvo una participación de 37.1 por ciento.
Servicios financieros y tecnológicos: se han convertido en polos de atractivo, especialmente en capitales relacionados con fintech, plataformas digitales y centros de datos. El sector atrajo el 25.1 % del total en el periodo, con un crecimiento de 87 % con respecto al mismo período de 2024.
Construcción e infraestructura: muestran un crecimiento acelerado en participación, asociado a proyectos industriales, logísticos y de servicios. Este se colocó como el tercer sector con mayor captación de IED, con una participación de 5 % y un crecimiento con respecto al mismo periodo del año anterior de 209 por ciento.
Transportes, correos y almacenamiento: se ha consolidado como uno de los sectores estratégicos para la IED, impulsado por el auge del nearshoring y la necesidad de fortalecer la infraestructura logística, los centros de distribución y los servicios de transporte vinculados al comercio exterior y al e-commerce. Este sector tuvo una participación de 4.8 %, al totalizar 1,946 mdd al tercer trimestre de 2025.
Comercio al por mayor: ha ganado peso como receptor de capital extranjero, particularmente en actividades relacionadas con la distribución, intermediación y abastecimiento de cadenas productivas, lo que refleja una mayor integración de México en los flujos comerciales regionales y globales. Alcanzó un porcentaje de participación de 4.6 por ciento.
Estos flujos aceleran la modernización industrial, fortalecen la infraestructura y posicionan a México como plataforma estratégica de producción y exportación.
Impacto en el entorno empresarial
El récord histórico de Inversión Extranjera Directa no es únicamente una buena noticia macroeconómica; representa una ventana concreta de oportunidades para las empresas mexicanas.
La llegada de nuevos proyectos en manufactura, logística, comercio mayorista y servicios tecnológicos implica una expansión directa de la demanda de proveedores locales, servicios especializados y soluciones integrales en la cadena de valor.
En el contexto del nearshoring, muchas empresas extranjeras que se instalan o amplían operaciones en México necesitan socios estratégicos confiables: desde proveedores de insumos industriales y servicios logísticos hasta empresas de tecnología, mantenimiento, talento especializado y financiamiento. Para las compañías mexicanas, esto abre la posibilidad de integrarse a cadenas globales de suministro con contratos de mayor escala y estabilidad, lo que puede traducirse en crecimiento sostenido y mayor sofisticación operativa.
El dinamismo en sectores como transportes, almacenamiento y comercio al por mayor también genera oportunidades para fortalecer la infraestructura logística nacional. Las empresas que inviertan en eficiencia operativa, digitalización y trazabilidad estarán mejor posicionadas para atender estándares internacionales y convertirse en eslabones clave de las nuevas rutas comerciales regionales.
Aprovechar este momento requiere visión estratégica. Las empresas mexicanas pueden capitalizar la coyuntura si fortalecen su gobierno corporativo, mejoran certificaciones de calidad, profesionalizan procesos y desarrollan talento técnico alineado a las demandas de industrias avanzadas. Asimismo, explorar alianzas o esquemas de coinversión con compañías extranjeras puede acelerar su inserción en mercados internacionales.
En síntesis, la IED coloca a México en una posición privilegiada dentro de la economía regional. Para el empresariado nacional, el reto no es solo observar el flujo de capital, sino convertirse en protagonista de esa transformación, elevando su competitividad y consolidando su presencia en las cadenas globales de valor.
En este escenario de expansión y nuevas oportunidades, contar con financiamiento ágil y estratégico es fundamental. Financiera Cualli se posiciona como un aliado clave para las empresas que buscan fortalecer su capacidad operativa, invertir en tecnología o ampliar su infraestructura para integrarse a estas nuevas cadenas productivas.
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