Modelos de negocio emergentes: cómo generar ingresos y retener clientes en México

En un entorno económico marcado por la digitalización acelerada, consumidores más informados y márgenes cada vez más presionados, los modelos de negocio emergentes se han convertido en una palanca estratégica para que las empresas en México generen ingresos sostenibles y fortalezcan la relación con sus clientes.

 

Esquemas como las suscripciones, las finanzas embebidas, los marketplaces, el comercio impulsado por creadores y la economía circular permiten construir flujos de ingresos más estables y predecibles, pasando de ventas aisladas a relaciones comerciales de largo plazo.

 

No obstante, adoptar estos modelos implica cambios operativos, inversión tecnológica, nuevos retos regulatorios y una gestión más sofisticada del vínculo con el cliente. Entender tanto su potencial como sus posibles desventajas resulta clave para que los empresarios tomen decisiones informadas y eviten que la innovación del modelo se convierta en una fuente de vulnerabilidad en lugar de crecimiento.

 

Cinco modelos a considerar

En los últimos años, la tecnología ha avanzado a pasos agigantados, por lo que un negocio sin comercio electrónico, innovación o herramientas digitales difícilmente logra mantenerse competitivo. 

Aunque muchas empresas mexicanas aún se encuentran en una etapa de transición, considerar modelos de negocio emergentes puede marcar la diferencia frente a la competencia, mejorar la experiencia del cliente y abrir nuevas fuentes de ingresos.

 

1) Modelos de suscripción

Los modelos de suscripción permiten establecer una relación recurrente entre la empresa y sus clientes mediante un cobro periódico por el acceso a un servicio, beneficio o mantenimiento. Aunque no son nuevos, su adopción se ha expandido a sectores no tradicionales debido a su capacidad para generar ingresos previsibles y mayor retención de clientes.

 

Además de fortalecer el sentido de pertenencia y exclusividad, este modelo facilita la planeación financiera del negocio. Para las empresas interesadas en implementarlo, se recomienda iniciar con un plan piloto, con una versión básica y otra premium, que permitan medir la aceptación y el impacto en la rentabilidad.

 

2) Finanzas embebidas

Las finanzas embebidas están transformando la forma en que las personas pagan, cobran y acceden al financiamiento. Integrar servicios financieros directamente en plataformas no financieras mejora la experiencia del usuario y abre nuevos flujos de ingresos para las empresas.

México es uno de los mercados con mayor adopción de este modelo en América Latina, impulsado por la digitalización y el crecimiento del ecosistema fintech.

En lugar de acudir a instituciones financieras tradicionales para acceder a productos como créditos, seguros o pagos, las y los usuarios pueden realizar estas transacciones directamente desde las plataformas que ya utilizan en su vida cotidiana, tales como aplicaciones de comercio electrónico como Mercado Libre o Clip, redes sociales, servicios de movilidad como la APP CDMX, entre otros. Esto no solo simplifica la experiencia del usuario, sino que también reduce las barreras para el acceso a servicios financieros y se atienden segmentos tradicionalmente desatendidos.

Está claro que las finanzas embebidas no son una moda pasajera, y los empresarios que sepan aprovecharlas, podrán atraer nuevos clientes, fidelizar los que ya tienen, pero sobre todo generar más ingresos

No obstante, este modelo exige una gestión cuidadosa de la integración tecnológica, el correcto manejo de datos personales y el cumplimiento normativo, aspectos clave para su sostenibilidad.

 

3) Marketplaces multilaterales

Los marketplaces multilaterales conectan a compradores y vendedores en una misma plataforma, y facilita las interacciones entre un grupo de varios usuarios, lo que reduce costos de adquisición y crear un efecto de red, donde el valor aumenta conforme crece la participación de usuarios. Los casos de éxito más conocidos son Amazon, Uber o Airbnb.

Este modelo permite diversificar canales de venta y acceder a mercados más amplios, mientras que los usuarios obtienen mayor variedad y comparación de precios. Los ingresos suelen provenir de comisiones, tarifas diferenciadas o esquemas mixtos entre las partes involucradas.

Sin embargo, su creación y administración requieren planeación estratégica, experiencia tecnológica y conocimiento profundo del mercado, por lo que se recomienda enfocarse en nichos específicos y en una propuesta de valor diferenciada.

 

4) Economía circular y Producto como Servicio (PaaS)

La economía circular surge como una alternativa al modelo tradicional de “extraer, producir, usar y desechar”. Más allá de su impacto ambiental, representa una oportunidad estratégica para las empresas al reducir costos, optimizar recursos y generar nuevas fuentes de ingreso.

Dentro de esta rama, en los últimos años ha surgido el modelo de Producto como Servicio (PaaS, por sus siglas en inglés), en el cual los clientes pagan de manera recurrente por un servicio o producto en lugar de comprarlo.

De esta manera, en lugar de centrar el valor en la propiedad del bien, estos modelos priorizan su uso, durabilidad y reaprovechamiento, a través de esquemas de reparación, reacondicionamiento, alquiler, reventa o pago por uso. En México ya existen ejemplos en movilidad, impresión y equipos industriales, con contratos que incluyen refacciones y renovación tecnológica.

Este esquema no solo alarga la vida útil de los productos, sino que genera una relación continua con el cliente y facilita la planeación financiera. Estudios de la OCDE y de organismos ambientales nacionales señalan que estos modelos pueden reducir costos operativos a mediano plazo y mejorar la eficiencia del uso de materiales.

Asimismo, permiten transformar ingresos únicos en flujos recurrentes, aunque su adopción requiere rediseñar productos, invertir en sistemas de seguimiento, capacitar personal y adaptar procesos contables y fiscales. Por ello, se recomienda una implementación gradual mediante pilotos y alianzas estratégicas.

 

5) Modelos híbridos: freemium, metered billing y bundles

Los modelos híbridos combinan distintas estrategias de monetización para ofrecer mayor flexibilidad y personalización al cliente. Su objetivo es reducir la barrera de entrada y capturar valor de forma progresiva, aumentando la resiliencia del negocio.

El denominado modelo Freemium es uno de lo que han tenido más auge. Se trata de ofrecer un producto o servicio gratuito limitado y cobrando por funciones avanzadas, beneficios adicionales, mayor capacidad o eliminación de anuncios.

Este acceso gratuito genera confianza y reduce la resistencia inicial del usuario. Algunos ejemplos son Spotify, Canva o YouTube.

Implementar este modelo permite ampliar la base de usuarios y mejorar la conversión, siempre y cuando exista una propuesta clara de valor entre la versión básica y la oferta de pago, la clave es identificar muy bien las funciones que pueden reservarse para el esquema de pago.

Otra opción es el Metered Billong (Facturación por uso), el cual consiste en cobrar en función del consumo real —por transacciones, volumen, tiempo de uso o capacidad—. En México, este modelo es común en servicios en la nube, plataformas logísticas y soluciones fintech, donde los clientes pagan conforme crece su operación. 

Finalmente, los Bundles (Paquetes) combinan productos o servicios en un solo paquete, elevando el ticket promedio y facilitando la venta cruzada. Este enfoque ha sido utilizado con éxito en telecomunicaciones, servicios financieros y capacitación empresarial, al ofrecer soluciones integrales a un precio percibido como más competitivo. 

De acuerdo con análisis de la OCDE, estos modelos permiten atender distintos perfiles de clientes, aunque requieren una gestión cuidadosa de precios y comunicación para evitar confusión o pérdida de rentabilidad.

 

Recomendaciones finales

La combinación de mayor penetración digital, un ecosistema fintech en expansión y cambios en las preferencias de consumo abre oportunidades claras para transformar los negocios en México. Sin embargo, estos avances deben ir acompañados de inversión en talento, ciberseguridad y gestión de riesgos, especialmente ante el aumento de amenazas digitales y regulatorias.

La innovación no debe entenderse solo como crecimiento, sino como una responsabilidad estratégica. Diseñar modelos bien planificados, con pilotos controlados y métricas claras, permitirá aprovechar estas tendencias sin comprometer la continuidad ni la reputación del negocio.

Implementar modelos de negocio emergentes requiere planeación financiera, liquidez y visión de largo plazo. En ese camino, Financiera Cualli acompaña a las empresas con soluciones de financiamiento diseñadas para impulsar proyectos de innovación, capital de trabajo y expansión productiva. Con un enfoque cercano y conocimiento del entorno empresarial mexicano, Cualli se consolida como un aliado estratégico para transformar ideas en crecimiento sostenible.

  

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