¿Qué servicios financieros utilizan las empresas mexicanas y cuáles necesitan para crecer?

Los proveedores continúan siendo la principal fuente de financiamiento para las empresas mexicanas, muy por encima del crédito bancario. De acuerdo con la Encuesta del Financiamiento a las Empresas del Banco de México, durante el último trimestre de 2025, el 62.2% de las empresas utilizó crédito de sus proveedores, mientras que apenas 26.5% recurrió a la banca comercial.

La diferencia no es casualidad. El crédito bancario suele reservarse para inversiones de mayor envergadura, mientras que el financiamiento de proveedores resuelve algo más inmediato como mantener liquidez para comprar insumos, inventario y mercancía sin golpear el flujo de efectivo, sobre todo cuando hay que producir antes de cobrar. 

Sin embargo, detrás de esta preferencia también hay una realidad menos favorecedora: para muchas empresas resulta simplemente más fácil negociar plazos con un proveedor que lidiar con los requisitos, las tasas y las comisiones de una institución financiera. La banca, en los hechos, casi nunca es la primera opción.

Y la tendencia va en ascenso. De acuerdo con Banxico, el porcentaje de empresas que usó financiamiento de proveedores pasó de 56.4% en el tercer trimestre de 2025 a 62.2% en el cuarto.

¿Por qué se mantiene como la fuente favorita? Porque no exige un proceso de autorización tan complicado como un crédito bancario, y porque permite negociar plazos de pago que se ajustan al ciclo operativo de cada negocio. 

Para buena parte de las micro, pequeñas y medianas empresas es, sencillamente, la alternativa más a la mano —y una que puede repetirse conforme crece el volumen de compras. Su importancia cobra mayor relevancia en un momento en el que las empresas enfrentan presiones sobre sus ventas y las condiciones del crédito bancario no terminan de sentirse favorables.

Por tamaño de empresa, las diferencias también hablan. En el cuarto trimestre de 2025, 60.7% de las empresas con hasta 100 empleados recibió financiamiento de proveedores, frente a 73.2% entre las que tienen más de 100.

Ahora bien, depender solo de este mecanismo tiene limitaciones. El monto disponible depende de la relación comercial con cada proveedor, y normalmente no alcanza para financiar un proyecto de expansión, comprar maquinaria o abrir una nueva sucursal. Ahí es donde el crédito bancario y otros instrumentos adquieren relevancia.

La tercera fuente más reportada por los empresarios, según Banxico, es el financiamiento entre empresas del mismo grupo corporativo o con la oficina matriz, con 11.2%. Le siguen, en menor medida, la banca de desarrollo, la banca domiciliada en el extranjero y la emisión de deuda.

Todo esto deja una lectura clara: las empresas no dependen de un solo instrumento, y sus necesidades cambian según la etapa en la que se encuentren. Las que ya tienen operaciones maduras suelen combinar varios mecanismos de financiamiento, tanto para diversificar riesgos como para afinar su estructura financiera.

Pero hay más factores en juego. Los empresarios encuestados por Banxico mencionaron una lista larga de razones por las que evitan el crédito bancario: la situación económica general, las tasas de interés del mercado, los montos exigidos como colateral, sus propias ventas y rentabilidad, las condiciones de acceso al crédito, el acceso a apoyos públicos, la disposición de los bancos a prestar, el nivel de capitalización de la empresa, las dificultades para pagar deuda vigente y su historial crediticio.

Servicios financieros alternativos

Cuando una empresa necesita recursos para crecer, adquirir activos, cubrir capital de trabajo o anticipar el cobro de sus ventas, también puede recurrir a otro tipo de instituciones: las Sociedades Financieras de Objeto Múltiple, o Sofomes. Estas entidades suelen destacar porque desarrollan productos pensados para sectores y necesidades específicas, lo que a veces las vuelve más atractivas que un banco tradicional.

Entre sus instrumentos más solicitados está el Crédito en Cuenta Corriente, una línea revolvente que se usa conforme se necesita, ideal para empresas con necesidades recurrentes de liquidez que no requieren todo el monto de golpe. También destaca el Factoraje Financiero, que convierte cuentas por cobrar en efectivo disponible, y el Arrendamiento Financiero, que permite adquirir maquinaria, vehículos o equipo sin hacer el desembolso completo desde el primer día.

¿Quién regula los servicios financieros en México?

Antes de contratar cualquier servicio financiero conviene comparar tasa de interés, comisiones, plazo, garantías, costo total y condiciones de pago. También es importante confirmar que la institución esté registrada en el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRES), de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

En México, el sistema financiero opera bajo la coordinación de distintas autoridades. La CNBV supervisa a bancos, Sofomes, fintech y otras entidades; Banxico regula los sistemas de pago y publica información periódica sobre el financiamiento empresarial; y la Condusef protege los derechos de los usuarios y promueve la educación financiera.

Elegir el instrumento adecuado depende del tamaño de la empresa, su nivel de madurez y sus objetivos de negocio. Más que competir entre sí, los distintos servicios financieros se complementan para fortalecer la liquidez, aumentar la productividad y sentar las bases de un crecimiento sostenible. Las empresas que diseñan una estrategia financiera integral tienen mejores posibilidades de responder a un entorno cada vez más competitivo.

En Financiera Cualli entendemos que cada empresa enfrenta necesidades distintas, por eso ofrecemos soluciones de crédito diseñadas a tu medida para fortalecer el capital de trabajo, impulsar proyectos de expansión y contribuir al desarrollo de los negocios mexicanos, con un servicio cercano, ágil y especializado.

#AcelerandoOportunidades

De Nuestro Blog